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Lo bueno y lo malo del e-Learning para el estudiante

El e-Learning ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años y, según estudios recientes, parece que el futuro de esta modalidad formativa seguirá en línea ascendente. De hecho, a tenor de lo que se recoge en el 1er Barómetro de e-Learning en Europa, “una cantidad cada vez mayor de empleados realizará cursos en e-Learning a partir de 2012″. Y no sólo hablamos de la empresa privada: universidades, Administración Pública, organizaciones y profesionales a nivel particular confían cada vez más en este tipo de formación.

Pero, ¿cuáles son las claves del éxito y las mayores trabas que plantea el e-Learning? Como en todo, podemos encontrar aspectos positivos y negativos que, una vez valorados convenientemente, nos decantan por iniciar o descartar esta modalidad formativa. Vamos a recoger aquí algunos de ellos, centrándonos en el punto de vista del estudiante:

 

Lo bueno del e-Learning

Ahorro
Probablemente éste sea uno de los primeros motivos por los que alguien piensa en estudiar un curso e-Learning, ya que generalmente los costes de este tipo de formación para el alumno son menores que los de la modalidad presencial. Sin embargo, ello no debe llevarnos a la idea equivocada de que el trabajo realizado para poner en funcionamiento ese curso, o su calidad, son también más bajos.

 

Adaptación y flexibilidad
Los programas e-Learning están diseñados para adaptarse al alumno, siendo éste por lo general el que decide cuándo, dónde y cómo avanzar en su proceso de aprendizaje: a qué horas del día le viene mejor, en qué ambiente, qué temas desea estudiar primero, qué ejercicios completar antes o después, etc. Si bien se suele establecer un itinerario con una guía de plazos recomendados, la flexibilidad es mayor que la ofrecida por otras modalidades, donde todo está más delimitado.

 

Ubicuidad
Otro de los grandes puntos fuertes del e-Learning, y más que nunca hoy en día, es la posibilidad de formarse desde cualquier lugar en el que se disponga de Internet. La evolución de esta metodología y los avances de las TIC, principalmente los referentes a velocidades de conexión y dispositivos móviles, permiten al alumno continuar un curso ya no sólo desde su PC o portátil, sino desde cualquier smartphone o tablet.

 

Seguimiento continuo
La formación online tutorizada, a diferencia de lo que ocurre muchas veces con la presencial, permite contar con el apoyo de un profesional en la materia siempre atento a nuestro progreso en el curso. Estos tutores son un elemento de motivación y ayuda para los alumnos, a los que apoya durante su itinerario formativo de manera personalizada, y con los que siempre se puede contactar vía teléfono, email, chat, etc.

 

Lo malo del e-Learning

Curva de aprendizaje
Aunque las plataformas e-Learning son cada vez más intuitivas y usables, algunas personas necesitan adaptarse al funcionamiento de las mismas porque no están habituadas a desenvolverse en entornos online. Esa curva de aprendizaje, especialmente en los casos en los que los cursos demandan la instalación de terceros programas para la realización de ejercicios o prácticas, puede desmotivar a muchos alumnos antes incluso de entrar en materia con el curso.

 

Factor autodisciplina
Es curioso que una de las grandes ventajas del e-Learning, esa flexibilidad y adaptación al alumno que comentábamos antes, pueda ser en otros casos una traba al aprendizaje. Y es que si bien es cierto que mediante la formación online son los propios alumnos los que deciden cuándo, dónde y de qué manera estudiar, no lo es menos que para muchas personas esta falta de “reglas” u “obligaciones” termina dando con el abandono de un curso. Por ello, es necesario ser autodisciplinado, organizarse adecuadamente y marcar una serie de horas y días que dedicar a la formación online.

 

Problemas técnicos
Como todo lo que está basado en la tecnología, existen una serie de problemas técnicos que escapan a nuestro control, y en este caso afectan al correcto desarrollo de un curso e-Learning. Perder la conexión a Internet, sufrir una caída en los servidores que albergan las plataformas online, que se nos estropee el ordenador… son cosas que pueden ocurrirle a cualquiera.

 

Sensación de soledad
Todos estamos acostumbrados a la formación presencial. Desde que somos niños, el contacto humano durante nuestro periodo educacional nos enriquece y nos aporta valores complementarios a los de los propios libros. Para muchas personas, y aunque las plataformas online ya permiten un contacto directo con el resto de alumnos de un curso online (videoconferencias, chats, redes sociales, foros, webinars…), estar en un aula con otros compañeros es un factor imprescindible a la hora de formarse.

 

Éstas son sólo algunas claves, positivas y negativas, en relación con la formación e-Learning. Pero… ¡cada persona es un mundo! A buen seguro vosotros tenéis vuestras propias razones para elegir o descartar esta metodología. ¿Las compartís con todos en los comentarios?

Categoría: e-Learning
  • http://hetcxp.blogspot.com/ héctor terán

    creo que más que comparar la educación virtual con la educación presencial, debemos centrarnos más bien en mirar qué nos ofrece la tecnología para entregar una educación virtual de calidad.

    En este sentido, así como el cine o la televisión empezaron copiando lo que se hacía en el teatro (porque era lo hasta entonces conocido), poco a poco fueron desarrollando su propia forma, su propio sentido, su propia semántica, creo que con la educación virtual debe pasar lo mismo, debemos deslastrarnos (aunque no del todo para no perder el norte) de algunos paradigmas presenciales para poder mirar de una manera distinta a la educación virtual y darle su propia forma, su propio sentido, su propia semántica, y poder al fin empezar a hablar no en términos de cual es mejor, si la presencial o la virtual, sino en términos de cual responder mejor tanto a la necesidad del estudiante como a los objetivos (o competencias) que se aspiren alcanzar en un momento y área de conocimiento determinada.

    saludos =)

    • http://www.formaciondigital.com Redacción

      Gracias por tu comentario Héctor :)

      En realidad estamos hablando de lo mismo ;) Precisamente en el artículo lo que queríamos era recoger puntos positivos y negativos de una modalidad concreta, como es el e-Learning, y someter estos aspectos a la decisión del estudiante a la hora de optar por ésta u otra modalidad (presencial, b-Learning, m-Learning…).

      Estamos muy de acuerdo contigo en que la línea no está en comparar si una modalidad es mejor o peor que otra, ya que todo depende de las necesidades de la persona que vaya a realizar un curso. ¡Y sí! La tecnología es importantísima y está ayudando a que el e-Learning se configure, día a día, como una forma de aprendizaje muy diferente. Queda camino por recorrer, pero… ¡en esa línea trabajamos nosotros también!

      Gracias por pasarte a comentar :)

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  • http://www.iaci.es Mike Mösch

    Estimado Fernando,
    muy bueno tu artículo, es claro, es corto y además conciso.
    Me gustaría añadir una de las grandes desventajas de la E-formación respecto a la formación presencial: Hay elementos claves como la dinámica de grupo y la dinámica propia del profesor que desaparecen por completo en la e-formación. La dinámica de grupo, esencial para poder cruzar y aprovechar conocimientos y experiencias de otros no se da. Como profesor, hay mucho que no se puede dar ni por escrito ni de manera electrónica porque corresponde al propio “fondo de comercio” de un profesional de cómo son en la práctica empresarial las cosas. Experiencias propias vividas, referencias a empresas y casos reales, actitudes facilitadores y habilidades especiales del profesor, etc. NO se transmiten en aulas virtuales. Imposible.
    Como enorme ventaja (para el oferente) veo el alcance geográfico, y con ello el “poder de convocatoria” de la e-formaciòn, nada que ver con la presencial.
    Un abrazo.

    • http://www.formaciondigital.com Redacción

      Hola Mike :)

      Como bien dices, hay determinados aspectos de la formación presencial que la modalidad e-Learning no puede suplir, al menos por completo. Ese contacto humano directo y la “aleatoriedad” que puede surgir del mismo a la hora de exponer experiencias o debatir ciertas cuestiones pierde cierta fuerza si no se está en una clase física. Sin embargo, en Formación Digital pensamos que con las nuevas tecnologías y las redes sociales puede acortarse, hasta cierto punto, esa “distancia” que marca la formación online. Aunque siga sin ser exactamente lo mismo, las opciones que ofrecen, por ejemplo, contar con un foro de debate, o una página o un grupo de Facebook creado expresamente para un curso, o una “quedada” múltiple de Google+ donde participen los alumnos… son métodos que pueden aportar un poco más a esa carencia, sin llegar a suplir lógicamente la labor de un tutor presencial en un aula.

      Aún queda mucho por experimentar con las TIC y los medios sociales, y está claro que como dices hay cosas que por el momento seguirán sin poder ofrecerse en e-Learning. Así que al final, tal y como decíamos en el artículo, es el alumno el que debe valorar lo que desea en su proceso de aprendizaje, y según sus necesidades optar por una modalidad u otra.

      Nos alegra que te haya gustado el texto. Muchas gracias por pasarte a comentar :)